29 de abril de 2011

Señal de predictibilidad en cambios ecosistémicos

Pez bocaza
Parte de la cadena alimenticia,
el pez bocaza se come a los más pequeños.
Un experimento realizado en un lago de Estados Unidos sugiere que el colapso de los ecosistemas podría predecirse, si se sigue un monitoreo adecuado.

Los investigadores cambiaron la estructura de la red alimentaria en el Lago Peter, en Wisconsin, mediante la adición de peces depredadores.

26 de febrero de 2011

Sin FE, ni los analgésicos funcionan



Analgésicos
Lo pacientes recibieron analgésicos sin saberlo.

La creencia del paciente de que un medicamento no funcionará puede convertirse en una profecía autocumplida, afirma un grupo de investigadores.

Según los especialistas, la manipulación de las expectativas puede aumentar o, por el contrario, bloquear totalmente los beneficios de los analgésicos.

El estudio, publicado en la revista Science Translational Medicine, también identifica las regiones del cerebro que están involucradas en el proceso.

Los expertos dicen que esto podría tener consecuencias importantes para el cuidado de pacientes y para las pruebas de nuevos medicamentos.

Para el estudio se les aplicó calor en las piernas a 22 pacientes, a los que se les pidió que describieran el nivel de dolor en una escala del 1 al 100. Además se les colocó un suero intravenoso en el que se les administraron drogas sin avisarles.

La calificación inicial de dolor promedio fue de 66. En los pacientes a los que se les dio un analgésico potente, remifentanil, sin su conocimiento el grado de dolor se redujo a 55.

Cuando se les dijo que estaban recibiendo un analgésico, la puntuación se redujo a 39.

Entonces, sin cambiar la dosis, se les dijo a los pacientes que les habían retirado el analgésico y que iban a sentir más dolor. La calificación subió a 64.

Por lo tanto, aunque a los pacientes se les estaba dando remifentanil, decían sentir el mismo nivel de dolor que cuando no estaban recibiendo ninguna droga.

18 de febrero de 2011

La Ciencia Darwinista




La reproducción diferencial de los genotipos al interior de las poblaciones, como normalmente se define a la selección natural, sugiere que la razón por la cual un genotipo se reproduce con mayor frecuencia que otro es una mayor capacidad para adaptarse a las condiciones ambientales de su medio. De manera que sin un individuo –A- aporta 5 descendientes a la población, y otro individuo –B- sólo aporta 3, se debe a que la selección natural a favorecido al mejor equipado, es decir a “A”.

Si esta tendencia se mantiene es fácil imaginar lo que ocurrirá con el pasar del tiempo y las generaciones, el genotipo A se hará abrumadoramente mayoritario. Pero, ¿cómo podría ocurrir que una tendencia de este tipo se mantuviera durante periodos de tiempos muy prolongados? Es decir, que los individuos con el genotipo A y B se mantengan reproduciéndose a la misma tasa de manera constante. O que los individuos de ambos genotipos no terminen cruzándose y creando un tercer genotipo C mejor equipado pero con las características de ambos. Podría ocurrir que las condiciones ambientales que optimizan el equipamiento de A varíen, trasladando la ventaja a B.